¿Quién es este que viene, recién atardecido, cubierto con su sangre como varón que pisa los racimos? ESTE ES CRISTO, EL SEÑOR, CONVOCADO A LA MUERTE, GLORIFICADO EN LA RESURRECCIÓN.

¿Qué has visto de camino, María en la mañana?

“A mi Señor glorioso, la tumba abandonada, los ángeles testigos, sudario y mortaja. ¡RESUCITÓ DE VERAS, MI AMOR Y MI ESPERANZA!

“Resurrección del Señor”. Ágora ofrece esta obra de Bartolomé Esteban Murillo, con motivo del cuarto centenario de su nacimiento, que acabamos de celebrar (1618- 1682)