Una nueva encíclica y van tres. Primero la llamada a “la alegría del Evangelio”, y luego dos sociales: “Laudato sí” para cuidar la casa común y ahora “Todos somos hermanos” y sus implicaciones sociales, económicas y políticas, para abrir caminos de fraternidad, comunión entre razas, culturas, lenguas, formas de vida, etc, caminos para un mundo más solidario y en paz.  Descargar en la Biblioteca digital marianista.