El noviciado marianista de Zaragoza, para terminar el curso de “Teología de la vida espiritual”, se ha puesto las sandalias de santa Teresa y la ha visitado en su maravillosa ciudad de Ávila. Aquí estamos sentados, charlando con ella, junto a su casa natal, donde hemos celebrado juntos la “Eucaristía de los peregrinos”. Antes hemos visitado el monasterio de la Encarnación, la Universidad de la mística (de los carmelitas), recorrido un kilómetro de murallas por el adarve, hemos comido junto a la iglesia de San Juan, donde ella fue bautizada, “sesteado en oracion” en la catedral ante la Virgen de la Caridad, segunda madre de Teresa, y finalmente, San José, el primer “palomarcico” de la Reforma teresiana. Pero la “Ruta mística” continuó el día siguiente, en Segovia, donde celebramos ante la mismísima tumba de San Juan de la Cruz, en el frondoso parque de “La Fuencisla” patrona de la ciudad. ¡Que ciudades tan místicas y tan bellas, de la Castilla la vieja!

Icono de San Juan de la Cruz y el Cántico espiritual, en la iglesia del sepulcro del santo y doctor. Obra de las carmelitas del Líbano.