Ejercicios Espirituales 2018

En muchas ocasiones el ritmo atropellado de la vida cotidiana, donde los días se suceden en un sinfín de obligaciones y compromisos, ahoga los gritos de nuestro espíritu que anhela por que la  Luz de Dios sea el verdadero motor de nuestra existencia.

Por eso se vuelve imprescindible que, de vez en cuando, hagamos un alto y, sentados a la vera de nuestro vida, podamos volver la mirada a Él y descansar en su presencia.

En esta ocasión el reposo se nos ofreció los días 17 y 18 de marzo en la Casa de Ejercicios de la Religiosas Marianistas en Huarte (Navarra), un auténtico remanso de paz acrecentado por la siempre entrañable acogida de nuestras hermanas de Familia, las Religiosas.

Para ayudarnos a reencontrarnos con un Dios en el que descansar nuestra alma, en esta ocasión, nos acompañó Felix Erdocia SM; quien, a través de varias sesiones, nos ofreció infinitud de claves para volver a vibrar con la presencia de Jesucristo resucitado en nuestras vidas.

Un tiempo para descubrir la paz y serenidad de sentirnos humildemente pecadores pero intensamente amados por Dios que nos entrega un Perdón infinito, sin límites. Sentirnos que somos “guardianes” de nuestros hermanos con quienes compartir la generosidad inagotable de la gracia de Dios. Sabernos elegidos, ungidos, por el Señor desde nuestro bautismo para alcanzar la Salvación a través de un camino de Santidad. Volver al encuentro intimo y personal con Dios que nos envía, acompañados por el Espíritu, a anunciar la Buena Nueva.

Con el corazón reconfortado en la compañía del Señor, agradecidos por los momentos de descanso, interpelados por las atinadas palabras de Felix, regresamos a nuestras vidas con la llamada a buscar también el soplo del Espíritu en el día a día, entre las prisas, las preocupaciones, desvelos y alegrías de nuestra existencia, sabiendo que la senda se encuentra en  “orar siempre sin descanso” (Lc 18, 1).

Tomás Mayo